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La mujer inclinada hacia delante
(La fruta a medio morder, sobre la mesa)
Tú: la cabeza ida
pensando en símbolos.
Lo peor no es que las cosas sean finitas,
lo peor es que las cosas sean.
Lo peor es saber
que tu cuerpo, tu pelo, aquella boca
serán definitivamente del olvido y el polvo
mucho más
de lo que alguna vez fueron míos.
Este es el fuego.
Crece con arañazos
ramas
carne sudada
y piernas piernas piernas
que se abren.
Es crudamente tibio.
En esta habitación mínima pieza
puedo por fin tumbarme sobre ti:
una mujer brutalmente desnuda,
no un pájaro ni una gacela.


LA HABANA, TINTE MEDITERRÁNEO AL FONDO

Comprábamos el goce
en una habitación
alquilada.
Colocábamos una frazada
que se quemó
-¿te acuerdas?-
sobre la lámpara sucia.
Demasiado mezquinas
las paredes
apenas soportaban
nuestros cuerpos
jóvenes.
Tus piernas se encendían
como neón .. como astros.
Yo me inclinaba
lamía tu resplandor
esa pequeña
luz votiva.


Publicado em 12/1/2008

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Alfredo Fressia

É poeta e crítico literário uruguaio. Desde 1976 reside em São Paulo, onde é correspondente cultural do jornal "El País", de Montevidéu. Sua obra poética foi traduzida em várias línguas e integra antologias de poesia hispano-americana. Seu recente livro de poemas "Senryu ou El Árbol de las Sílabas" obteve em 2008 o prêmio uruguaio de poesia Bartolomé Hidalgo. É editor da revista de poesia "La Otra", do México.



 
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